| Fotografía Flores del Parnaso |
Parecía la misma noche de los tiempos.
Que nos sorprendió en la calle.
Bajo un cielo color púrpura y azul
eléctrico.
Los relámpagos parecían anunciar
nuestro frenesí.
Besos llenos de lluvia.
¿Habéis besado bajo la lluvia?
Con mi ropa manchada de ceniza.
Hablándote tal vez de Bunbury,
o la hybris aristotélica del heroe
trágico en voz,
melodias y letras hechas hermosas
canciones,
Vicenç Navarro, el corazón del ideal
de "animal político"
en mitad de un mundo casi sin corazón.
Nietzsche, la afirmación de la vida
superando al saber de Occidente,
o Roberto Bolaño con su hay que
lucharlo hasta el final.
Y no había portales.
Ni soportales.
Todo estaba cerrado.
Las calles eran un desierto.
Y empezaba a hacer frío.
Pero entonces no había mejor lugar
donde estar.
Luego recuerdo lo bien que se estaba en
tu coche.
Mientras todo, afuera, era como el
vacío.
El vértigo, la nada.
El final de toda una época dorada,
De algo valioso.
O tan sólo, el final de algo.
Antonio Palacios

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