Por entonces
Él pensaba que buscar lo era todo.
Había perdido un trabajo,
Amigos, un amor.
Y con lo único que cabía en su maleta
La buscó.
En las playas de invierno.
En las miradas esquivas
De las estaciones de autobuses o tren.
Por las calles de grandes ciudades.
En las terrazas de verano,
Fumando mientras leía.
Bajo la ropa y la piel,
De algunas mujeres,
Que lo daban todo
Por amor.
Hasta que empapado de lluvia,
Con un cansancio calado hasta los huesos.
Decidió detenerse un día.
Para descubrir,
Que la conocía
Casi de toda la vida.
Pero eso, no sirvió para nada.
Antonio Palacios

ay
ResponderEliminarA veces las cosas no son cuestión de buscar. Sino de encontrar. Aunque esto nos parezca obvio.
ResponderEliminar