Hay momentos
en los que el tiempo
es un cielo azul despejado,
unos pies descalzos,
un cuerpo casi desnudo
con el ansia o el deseo
de otra piel cálida,
unas breves y hondas caladas
a un cigarro,
un silencio a brisa arrullada
entre ramas erguidas,
un cabello alborotado,
un suspiro velado venido del vientre
y nada más.
Ni vacío, ni tedio al fin.
Sólo calma, dulce sopor.
Antonio Palacios
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miércoles, 15 de mayo de 2019
miércoles, 3 de abril de 2019
Un poema de Antonio Palacios
Tú me abrías al mundo,
sin darte cuenta,
y me dabas vida
como se le da a un libro.
A mí, que he caminado siempre cerrado
sobre mí mismo como un erizo.
Lo mismo me hacías sentir a tu lado
un gigante que mil veces pequeño.
Si pudiera volvería a buscarte, no lo dudes,
en la madriguera del tiempo.
Para intentar cambiar todo entre nosotros.
Yo, que voy de desastre en desastre,
que vivo en la monotonía de enfrentarme a molinos,
haciendo rimas de mis pasos errados.
Caminante que, ya, no haya camino
al cual seguir, al cual ser fiel.
Antonio Palacios
sin darte cuenta,
y me dabas vida
como se le da a un libro.
A mí, que he caminado siempre cerrado
sobre mí mismo como un erizo.
Lo mismo me hacías sentir a tu lado
un gigante que mil veces pequeño.
Si pudiera volvería a buscarte, no lo dudes,
en la madriguera del tiempo.
Para intentar cambiar todo entre nosotros.
Yo, que voy de desastre en desastre,
que vivo en la monotonía de enfrentarme a molinos,
haciendo rimas de mis pasos errados.
Caminante que, ya, no haya camino
al cual seguir, al cual ser fiel.
Antonio Palacios
miércoles, 17 de octubre de 2018
Cuando tú ya no estés...Un poema de Antonio Palacios
Cuando tú ya no estés,
y ese instante sea lo verdaderamente terrible,
volveré a nuestro jardín secreto.
Al otro lado de la colina de la luna, sí.
Me recrearé en pura soledad con tu recuerdo.
Continuaré siempre completamente roto y amante.
Te recordaré hundida en mi ser
para que hagas crecer en mí suaves pensamientos.
Cuando tú no estés,
y tu cobijo ya no pueda ser mi casa,
y no me quede otra que aprender a vivir de nuevo.
No te imaginas lo que voy a echar de menos:
el trazo sabio de tus manos,
el sabor fresco de tus labios,
el peso unánime de tu abrazo,
el sentirte a mi lado por esta ciudad.
Cuando tú definitivamente no estés,
y ya no exista manera de que pueda ser yo,
y para sobrevivir tenga que aprender a ser otro,
pero no sepa ya ni cómo inventarme.
Antonio Palacios
y ese instante sea lo verdaderamente terrible,
volveré a nuestro jardín secreto.
Al otro lado de la colina de la luna, sí.
Me recrearé en pura soledad con tu recuerdo.
Continuaré siempre completamente roto y amante.
Te recordaré hundida en mi ser
para que hagas crecer en mí suaves pensamientos.
Cuando tú no estés,
y tu cobijo ya no pueda ser mi casa,
y no me quede otra que aprender a vivir de nuevo.
No te imaginas lo que voy a echar de menos:
el trazo sabio de tus manos,
el sabor fresco de tus labios,
el peso unánime de tu abrazo,
el sentirte a mi lado por esta ciudad.
Cuando tú definitivamente no estés,
y ya no exista manera de que pueda ser yo,
y para sobrevivir tenga que aprender a ser otro,
pero no sepa ya ni cómo inventarme.
Antonio Palacios
miércoles, 5 de septiembre de 2018
Un poema de Antonio Palacios
He preferido guardarte como a una fotografía
que se guarda impoluta junto a los mejores recuerdos.
Los llenos de cosas nimias de una vida recóndita y perdida.
Polvo de estrellas de mi sueño.
Un sueño apenas efímero que me dejó una huella profunda.
Cicatriz de mi herida.
Ya, no podemos regresar a cuando éramos felices.
Absolutamente todo se ha marchado. Ya, no queda nada.
Por más que al escribir estas palabras, haya sentido algo.
Sé libre. Sé feliz.
Antonio Palacios
que se guarda impoluta junto a los mejores recuerdos.
Los llenos de cosas nimias de una vida recóndita y perdida.
Polvo de estrellas de mi sueño.
Un sueño apenas efímero que me dejó una huella profunda.
Cicatriz de mi herida.
Ya, no podemos regresar a cuando éramos felices.
Absolutamente todo se ha marchado. Ya, no queda nada.
Por más que al escribir estas palabras, haya sentido algo.
Sé libre. Sé feliz.
Antonio Palacios
miércoles, 13 de junio de 2018
Cuando Wendy decidió crecer. Un poema de Antonio Palacios
Desde que volví de NuncaJamás
siguiendo tu rastro,
camino cuesta abajo.
Me he vuelto mucho más vulgar.
Hasta el eco alegre de los pasos
de los niños perdidos me abandonó.
Envejecieron y yo me quedé mucho más solo.
Perdí la sombra de lo que un día fui
y nadie ha sabido cosérmela.
Apenas, queda ya nada del fui entonces.
Campanilla también se marchó.
Me dijo que nadie hacía ya palmas a las hadas
y que ya no aguardaban prodigios aquí.
No quedan casualidades tan hermosas como conocerte.
Este tiempo lineal va a acabar conmigo.
Nunca, hay ya nada que celebrar
ni tampoco nada que compartir.
Echo tanto de menos a aquella Wendy...
Antonio Palacios
siguiendo tu rastro,
camino cuesta abajo.
Me he vuelto mucho más vulgar.
Hasta el eco alegre de los pasos
de los niños perdidos me abandonó.
Envejecieron y yo me quedé mucho más solo.
Perdí la sombra de lo que un día fui
y nadie ha sabido cosérmela.
Apenas, queda ya nada del fui entonces.
Campanilla también se marchó.
Me dijo que nadie hacía ya palmas a las hadas
y que ya no aguardaban prodigios aquí.
No quedan casualidades tan hermosas como conocerte.
Este tiempo lineal va a acabar conmigo.
Nunca, hay ya nada que celebrar
ni tampoco nada que compartir.
Echo tanto de menos a aquella Wendy...
Antonio Palacios
sábado, 3 de marzo de 2018
Un breve libro de 9 poemas de Antonio Palacios
Les dejo en el siguiente enlace un breve libro de 9 poemas para su lectura gratuita: Aquí
miércoles, 28 de febrero de 2018
Un poema de Antonio Palacios
Guardo adentro su tacto hundido en mi ser
y aún hoy logra estremecerme.
Siempre, brilló en sus ojos lúcidos el sur:
claro e inmenso como el océano.
Le gustaba decir que siempre la habían dado
por un caso perdido.
A mí me gustaba imaginarla
como a la luz de un faro en las madrugadas.
Antonio Palacios
y aún hoy logra estremecerme.
Siempre, brilló en sus ojos lúcidos el sur:
claro e inmenso como el océano.
Le gustaba decir que siempre la habían dado
por un caso perdido.
A mí me gustaba imaginarla
como a la luz de un faro en las madrugadas.
Antonio Palacios
miércoles, 22 de noviembre de 2017
El vacío y el prodigio. Un poema de Antonio Palacios
Escribir es como consumirse
en mitad de la devastadora soledad
y abandonarlo absolutamente todo
para zambullirse en el abismo del afuera.
Vaciándose hasta la extenuación,
casi que por nada y por todo.
Dejar de ser uno mismo para volver a ser otro,
sin escapatoria y sin tratar de huir nunca,
sintiendo el desgarro que es la vida de verdad.
Mirando al vacío o al prodigio a los ojos,
y, a pesar de todo, seguir y seguir y saber envejecer.
"Llega a ser lo que eres".
Antonio Palacios
en mitad de la devastadora soledad
y abandonarlo absolutamente todo
para zambullirse en el abismo del afuera.
Vaciándose hasta la extenuación,
casi que por nada y por todo.
Dejar de ser uno mismo para volver a ser otro,
sin escapatoria y sin tratar de huir nunca,
sintiendo el desgarro que es la vida de verdad.
Mirando al vacío o al prodigio a los ojos,
y, a pesar de todo, seguir y seguir y saber envejecer.
"Llega a ser lo que eres".
Antonio Palacios
miércoles, 6 de septiembre de 2017
Siempre, fuimos lotófagos. Un poema de Antonio Palacios
Quemábamos despreocupados el tiempo
en la pira de los días,
como si este siempre nos fuera a durar,
pero, en verdad, apenas lográbamos ver más allá
de lo inminente o de la inmediatez.
Juntos, lográbamos contener el mismo aliento
de nuestras vidas frente a tanto despropósito,
insuflando de frenesí a los días
sólo cómo lo hacen las causas perdidas.
Recuerdo que nos retorcíamos a nosotros mismos
para hallar algo de sentido,
buscando sólo lo que nos hiciera vibrar
y enmudecer adentro.
Luego, venía ese clamoroso vacío
que, tras la dicha, sólo dejan el sexo y los venenos
y sólo, cuando de veras sentimos algo adentro
que se parecía a nuestra llamada,
nuestro auxilio o nuestro secreto,
supimos reconocernos dentro del otro,
pero era ya muy tarde
en mitad del vértigo que eran nuestras vidas
y, exhaustos, ni tan siquiera pudimos llorar
por todo lo que una vez fue de verdad nuestro
o por aquello que fuimos o creimos ser.
Entonces, habíamos crecido y olvidado tantas cosas
que no logramos hallar nada
en ese adentro extremo
que es el afuera sideral más absoluto.
Ahora, que nada, absolutamente nada de lo que fue nuestro
nos aguarda ya en ninguna parte.
Antonio Palacios
en la pira de los días,
como si este siempre nos fuera a durar,
pero, en verdad, apenas lográbamos ver más allá
de lo inminente o de la inmediatez.
Juntos, lográbamos contener el mismo aliento
de nuestras vidas frente a tanto despropósito,
insuflando de frenesí a los días
sólo cómo lo hacen las causas perdidas.
Recuerdo que nos retorcíamos a nosotros mismos
para hallar algo de sentido,
buscando sólo lo que nos hiciera vibrar
y enmudecer adentro.
Luego, venía ese clamoroso vacío
que, tras la dicha, sólo dejan el sexo y los venenos
y sólo, cuando de veras sentimos algo adentro
que se parecía a nuestra llamada,
nuestro auxilio o nuestro secreto,
supimos reconocernos dentro del otro,
pero era ya muy tarde
en mitad del vértigo que eran nuestras vidas
y, exhaustos, ni tan siquiera pudimos llorar
por todo lo que una vez fue de verdad nuestro
o por aquello que fuimos o creimos ser.
Entonces, habíamos crecido y olvidado tantas cosas
que no logramos hallar nada
en ese adentro extremo
que es el afuera sideral más absoluto.
Ahora, que nada, absolutamente nada de lo que fue nuestro
nos aguarda ya en ninguna parte.
Antonio Palacios
miércoles, 10 de mayo de 2017
Un poema de Antonio Palacios
Hay noches tan oscuras y temidas
que te miran fijamente a los ojos
y, al volver la vista atrás,
ves que la vida se te escapa,
que todo ha pasado muy rápido.
Antonio Palacios
que te miran fijamente a los ojos
y, al volver la vista atrás,
ves que la vida se te escapa,
que todo ha pasado muy rápido.
Antonio Palacios
miércoles, 8 de febrero de 2017
Un poema de Antonio Palacios
La noche
que dejaste de creer en mí
fue hace demasiado tiempo.
En verdad, de todo hace demasiado,
aunque sus ruinas continuen por aquí:
en cada hora de insomnio
que me cae encima,
en las imágenes que tengo clavadas,
en las fotografías antiguas que perdí,
incluso en esta sensación de pérdida
de algo que me hacía siempre pleno y
feliz.
Antonio Palacios
miércoles, 1 de junio de 2016
Un poema de Antonio Palacios
miércoles, 11 de mayo de 2016
El tedio. Un poema de Antonio Palacios
| Fotografía Flores del Parnaso |
El tedio es la masa irreversible
de energía topando con su propio
límite,
cansada de estar cansada,
presa de su total agotamiento.
Pero sólo hasta que prende o combustiona,
abandonando su reposo para devenir
movimiento.
Traspasando su misma identidad
al poner en circulación todo un mundo
de posibles.
Ni cesa ni desaparece, sólo se agota o
perece
para que algo acontezca.
Antonio Palacios
jueves, 28 de enero de 2016
Nada se cumplió. Un poema de Antonio Palacios
lunes, 28 de diciembre de 2015
Cuida siempre del perrillo volador. Un poema de Antonio Palacios
![]() |
| Fotografía Flores del Parnaso |
Para A.P.B
Un día
dejarás de ser una niña,
tu mundo
crecerá contigo,
nunca
temas al tiempo.
A los
del «No
Future»
diles
que «SI
SE PUEDE»
que
siempre se puede
porque
las subjetividades nos atraviesan.
No
dejes de amar
con
mucha mucha fuerza,
pero
cuídate de las relaciones enfermizas.
Aprende,
aprende mucho de todo
y
cuando creas que hayas aprendido
observa
como decía Wittgenstein
y
vuelve a pensarlo.
Pero
recuerda que el pensar
también
es una acción.
Y
como tú bien me decías
cuando
apenas levantabas un palmo del suelo
hay
que intentarlo todo muchas muchas veces
hasta
que te sale.
Cuando
te encuentres triste o abatida
continua
practicando risoterapia delante del espejo
como
hacías con tu padre,
baila
y canturrea como tu madre.
Y
cuando yo me pierda
antes
de poder ver crecer a los hijos de tus hijos
no
te desanimes, sigue siempre adelante,
pues
recuerda que la vida es siempre así.
Emprende
tus propios ritmos
y
no olvides el placer de leer
sin
perderte a los clásicos
porque
son lo imperecedero.
Poco
más te voy a decir que no te haya dicho ya,
lo
demás es cosa tuya,
más
acá del bien y del mal en sentido nietzscheano.
No
te olvides de cuidar siempre del perrillo volador
y
él cuidará de ti,
pero
sobre todo sobre todo
trata
de ser feliz.
Antonio Palacios
jueves, 17 de diciembre de 2015
Musa...Un poema de Antonio Palacios
| Fotografía Flores del Parnaso |
Musa
de palabras aterciopeladas
con tu voz rasgada,
limpia o sucia
guardándome siempre de las tormentas,
tras tu mirada
se escondía siempre
la palabra o el gesto preciso,
contigo encontré el descanso
de este profundo cansancio vital
que parecía no hallar tregua,
dando lugar a los prodigios de lo
cotidiano.
En mi pelo hundías tus manos
mientras se deshacían
al ser pronunciadas
tus interminables preguntas,
tus piernas en mi cintura
me traían un extracto de inmensidad
que parecía siempre hubiera
de comenzar y acabar en ti.
Tú que entiendes mi lenguaje
y sabes de tragedias,
cuida de mí
y no te abandonaré.
Musa,
contigo me quedo de este lado.
Antonio Palacios
lunes, 21 de septiembre de 2015
Yo vine a llevarme a la vida por delante...Un poema de Antonio Palacios
| Fotografía Flores del Parnaso |
Yo vine a llevarme a la vida por delante,
deseaba poner todo patas arriba,
deshojar aquello que late en lo más recóndito
pero superficial de lo que somos,
sin embargo más pronto que tarde
todo quedó en nada.
Mis sueños me fueron abandonando poco a poco
se marcharon con mejores postores,
lentamente mi vida fue tomando un rumbo
mientras yo intentaba en vano seguir otro,
en verdad apenas me reconozco
en la vida que llevo,
aunque me agarre a lo que venga
siempre imaginé,
como se imaginan las cosas,
de otro modo.
Antonio Palacios
jueves, 25 de junio de 2015
La ciudad resquebrajada. Un poema de Antonio Palacios
| Fotografía Flores del Parnaso |
Antes de desaparecer
sin planes ni huellas
por una línea de fuga
entre los tejados del atardecer.
Entre las viejas manos
nuevas calamidades del ser,
incontenible el asombro en la mirada,
dorados ovillos de interrogantes.
Recorrer exhausto, surcar,
solo surcar lugares vacíos,
espacios en blanco.
Antonio Palacios
jueves, 11 de junio de 2015
El final (z). Un poema de Antonio Palacios
| Fotografía Flores del Parnaso |
El final debe ser algo así
como algún lugar en el extrarradio,
donde no alumbran las farolas,
un sonido oclusivo quebrantando
la ley del silencio,
una media sonrisa infinita
brillante al ocaso de un mal día,
una frágil melodía venida del olvido
contoneándose en la memoria.
Antonio Palacios
jueves, 4 de junio de 2015
Un poema de Antonio Palacios
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¿Qué es Flores del Parnaso?
Flores del Parnaso intenta ser por encima de todo un espacio de reflexión. Una invitación a una reflexión sosegada en mitad de un mundo de velocidades hiperaceleradas. Literatura, filosofía, ciencias sociales etc.

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