| Fotografía Flores del Parnaso |
Musa
de palabras aterciopeladas
con tu voz rasgada,
limpia o sucia
guardándome siempre de las tormentas,
tras tu mirada
se escondía siempre
la palabra o el gesto preciso,
contigo encontré el descanso
de este profundo cansancio vital
que parecía no hallar tregua,
dando lugar a los prodigios de lo
cotidiano.
En mi pelo hundías tus manos
mientras se deshacían
al ser pronunciadas
tus interminables preguntas,
tus piernas en mi cintura
me traían un extracto de inmensidad
que parecía siempre hubiera
de comenzar y acabar en ti.
Tú que entiendes mi lenguaje
y sabes de tragedias,
cuida de mí
y no te abandonaré.
Musa,
contigo me quedo de este lado.
Antonio Palacios

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