Por los rincones
De las calles de tu vida.
En mis bolsillos
Crecían preguntas.
Hallé tu niñez.
La voz dormida
De tantos de tus recuerdos.
La fragua de todas tus edades.
Hasta el olor de tu aliento.
El sabor de tu piel.
La madeja de tu estela de sueños y estrellas,
Enredados en tu pelo.
Tu suerte y penar.
El resplandor acuoso,
En mitad de tu sonrisa
De ojos brillantes,
Y mirada oblicua.
Hallé casi toda tu vida.
Ninguna respuesta.
Pero no te encontré.

De tantos de tus recuerdos.
ResponderEliminarLa fragua de todas tus edades.