Este breve artículo
no va a tratar de hablarles de ecología, teoría de los sistemas o
cibernética. Va a intentar ser mucho más claro. Aunque algunas de
las cosas expuestas en él, se deban en gran medida a lo
anteriormente citado.
En mitad de esta
catastrófica crisis. Es muy loable que se quiera, construir un
sistema, mucho más a medida de los ciudadanos, más justo y
redistributivo.
Como en toda crisis,
a nivel individual, grupal o social. Aumenta la reflexión en busca
de respuestas. Ya que toda reflexión, urde caminos, a modos de
posibilidad, a través de la acción hacía la transformación de
nuestro entorno.
Pero a menudo, se
puede percibir, que tales posibilidades, a modo de alternativas, se
muestran digamos que de cierta forma un tanto "ortodoxa".
Tal vez hasta las más "heterodoxas". Porque existe una
enorme distancia entre la ciencia, en este caso, por ejemplo,
ciencias sociales, políticas o económicas, y la realidad, o la
comunidad sobre la cual debería, en teoría, volcarse ese
conocimiento, es decir, la sociedad.
Existen
alternativas, a la estructura actual del sistema, sencillamente
geniales. Y no sólo a nivel general, estructural. Sino también
particular, en aspectos concretos.
Pero a veces, en
líneas generales, se presentan como auténticos modelos alternativos
al actual. Quizás con el problema, que en las actuales
circunstancias o variables sociales, culturales o políticas. Se
muestran un tanto improbables de realización. Y no, porque no sean
viables. Factibles. Que lo son. Sino porque en el contexto actual de
relaciones de poder muy asimétricas, tanto a nivel social,
institucional o económico, la ideología prevalente las considera
fuera de lugar. No de manera inocente.
Por lo que a veces
diera la impresión a su vez, que se debería cambiar de raiz,
estructuralmente y de una vez, casi la totalidad del sistema. Cosa
necesaria, ni mucho menos imposible, según la lógica formal, pero
improbable en el actual contexto.
De modo que esta
visión transformadora de carácter estructural. Quizás desprende la
sensación de no tener en cuenta que dichos cambios, sólo podrían
llevarse a cabo, bajo unas circunstancias muy proclives a los mismos.
Que permitieran su desarrollo. Y que a un corto plazo de tiempo ahora
resultan improbables. (Por muy deseables que sean). Lo contrario,
sería una grata sorpresa.
Olvidando por tanto
que ciertos problemas actuales, son tan acuciantes, que no necesitan
una respuesta para el medio o largo plazo, sino para ayer.
Siendo aquí que
sería importante señalar, que tal vez fuera de la "ortodoxia",
que se ocupa de intentar mejorar las estructuras del sistema a un
medio largo plazo. También existen alternativas a corto plazo. Fuera
de las que se planteen a nivel institucional. Que debieran ser
impulsadas por la sociedad civil. Ya que los cambios
político-institucionales, tal vez tengan un horizonte más lejano. Y
esto es importante. La ciudadanía debe pasar de ser sujeto pasivo a
activo.
Por poner algún
ejemplo factible. De como intentar resolver varios problemas con una
sola acción.
A nivel de
asociaciones de vecinos o movimientos o plataformas más cercanas a
los barrios. Sería curioso, la posibilidad de crear huertos
periurbanos tradicionales, que se pueden gestionar de múltiples
formas, pero por ejemplo, de ellos se podrían formar cooperativas,
que distribuyeran sus productos en establecimientos locales. A un
precio bajo, sin intermediarios. Tratando de crear de manera local,
empleo, dinamización de pequeñas y medianas empresas. Y una
producción y consumo local. Que favoreciera el desarrollo local. La
demanda doméstica. Lo cual a nivel global suscitaría un cambio
importante.
Es sólo un esbozo
de algunas ideas. A un nivel local.
A un nivel más
general. Otro ejemplo, podría ser el logro de adquisición de
crédito, mediante por ejemplo entidades como cooperativas de
crédito. Las cuales a nivel júridico son consideradas como
entidades afines a los bancos, pero cuyo funcionamiento, estructura y
finalidad, distan de ser un banco.
Esto es sólo una
hipótesis, pero habría crédito disponible si tales cooperativas de
crédito pudieran acceder al dinero del Banco Central Europeo al
interés actual, tan bajo, para ponerlo en circulación a unos
intereses menores que los bancos al uso. Lo alternativo no tiene por
qué conformarse siempre con ser minoritario.
Lo cual es cierto
que no soluciona factores estructurales, como que los bancos reciban
a tan bajo interés el dinero y lo presten a alto interés. Y tantas
otros aspectos. Pero tal vez dinamizaría la pequeña y mediana
empresa. Mayoritarias por otra parte. Y que no se sabe, o mejor dicho
sí, pero no se entiende qué hacen tan invisibilizadas, al contrario
que la gran patronal, que poco o nada tiene que ver con ellos.
Es decir, se pueden
hacer muchas cosas de forma colectiva, desde la ciudadanía. Hace
falta desprenderse del orden exterior del sistema que tan
interiorizado tenemos. Para avanzar hacía uno más justo y
redistributivo. Aunque esto sólo se puede lograr mediante acción
colectiva. Derribando los muros comunicativos que nos separan.
Y se pueden
conseguir pequeños grandes logros. Desde acciones concretas, sin
esperar, los cambios político-institucionales, por otra parte tan
necesarios. Lo cual no quita un ápice a la importancia y necesidad
de reclamarlos.
Pero como dice la
teoría de sistemas, los cambios (por pequeños que parezcan) son
dinamizadores de otros cambios. Ya que cambian el orden y
funcionamiento del sistema en su conjunto.
Y en eso, la
ciudadanía con su necesario empoderamiento, como red relacional,
resulta vital.
Flores del
Parnaso

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